Del Camagüey se escuchan leyendas épicas, populares y románticas. Esta, es una verdadera historia de amor y sacrificio. Un amor valiente, puro, que sufrió la angustia interminable de la ausencia pero que se fortaleció en la lejanía. Un amor que se consagró a un ideal y que no renunció jamás a la fidelidad, a la ternura y a la pasión sin límites.
Ignacio y Amalia, figuras emblemáticas del Camagüey, inspiradores de los sentimientos más nobles y sublimes, ejemplos vivos de constancia y respeto mutuo, una pareja que desafió las barreras del tiempo y la distancia, se unió en matrimonio este día pero de 1868.
Hoy, a 144 años de aquella promesa de amor eterno, se casan dos jóvenes unidos además por la consagración a la Medicina. Tal como Amalia, Ana María deberá aguardar paciente a Gustavo, quien cual Ignacio de estos tiempos, prestará servicios por su patria en tierras lejanas.
Esta pareja, escogida especialmente para simbolizar la boda de nuestros patriotas, realizó un recorrido que abarcaba La Casa Quinta Simoni, La Plaza de la Revolución Agramontina y el palacio de los matrimonios. Para apoyar tan importante celebración se sumaron varias instituciones que entregaron regalos a los novios.
Reglas
1- No ofender, escribir frases obscenas ni malas palabras.
2- Respetar las opiniones de los demás.
3- Trate de escribir con buena ortografía, nuestro idioma es muy rico y frases mal escritas pueden ser mal interpretadas.
1- No ofender, escribir frases obscenas ni malas palabras.
2- Respetar las opiniones de los demás.
3- Trate de escribir con buena ortografía, nuestro idioma es muy rico y frases mal escritas pueden ser mal interpretadas.